Terapia Infantil y Juvenil

Terapia Infantil y Juvenil
Terapia infanto-juvenil

la importancia de la Terapia infantil y juvenil

Durante los primeros años de vida la sucesión de cambios en el cuerpo y cerebro se producen a una velocidad vertiginosa. Ningún otro momento de nuestras vidas es tan relevante para nuestra formación como individuos como lo es la infancia y la adolescencia. Los cuerpos se desarrollan de un modo extraordinario, adquieren el vocabulario, aprenden a relacionarse, aprenden nueva información cada día que aplicarán en su vida más adelante. Es por ello que debemos estar muy atentos a las dificultades que presenten los más pequeños de la casa.

Muchas veces los padres no saben si lo que le pasa a su hijo es propio de la edad y otras veces no lo identifican como un problema sino como una característica del niño. Pensar que “se le pasará con el tiempo” o que “es que es así” solo conducen a evitar la solución. Los niños tienen un cerebro maravilloso con una capacidad de aprendizaje que nos sorprendería. Por ello, intervenir de manera temprana puede evitarles muchos problemas futuros.

Los adolescentes por su parte presentan dificultades específicas de su edad. Es una etapa que gran inestabilidad emocional. Se encuentran a mitad de camino entre el niño y el adulto, y paso a paso van forjando su propia identidad. Hay mucha dudas, nuevos entornos de socialización, deseos de independencia acompañados de inseguridades que en ocasiones les llevan a actuar de manera errática. Debemos ayudarles a encontrarse a sí mismos proporcionándoles las herramientas necesarias para convertirse en adultos sanos, capaces de enfrentar el futuro que les está por llegar. Por éste y muchos otros motivos contar con un psicólogo puede ser muy recomendable si veis que los adolecentes tienen dificultades con la que no les podéis ayudar.

La terapia infantil y juvenil tiene algunas características que la hacen especiales. En primer, lugar es imprescindible contar con los padres. Nada se soluciona si nada cambia y para implantar esos cambios es necesario que los padres se impliquen.  Por otro lado el acercamiento a ellos requiere una sensibilidad especial y la forma de evaluar es muy diferente. Además, la forma en que los niños exteriorizan sus problemas difiere de como lo haría un adulto. Así, la ansiedad, la inseguridad o la tristeza se detectan de modo diferente en función de la edad.

En consulta podemos tratar problemas diversos, algunos de los cuales los encontrarás a continuación:

NIÑOS

  • Celos
  • Pesadillas y Terrores Nocturnos
  • Problemas de Conducta
  • Control de Esfínteres: enuresis y encopresis

ADOLESCENTES

  • Problemas Académicos
  • Falta de Habilidades Sociales
  • Baja Autoestima
  • Problemas de Conducta Alimenticia
  • Conductas de Riesgo: adicciones, relaciones sexuales, agresividad,…

Comunes en terapia Infantil y Juvenil

  • Depresión
  • Problemas de Ansiedad: miedos, Tics
  • Enfrentar situaciones difíciles: separación de los padres, celos, muerte de un familiar…