Cómo trabajo

Cómo trabajo
Cómo trabajo

Si has llegado aquí es porque  quieres saber cómo trabajo en consulta. Pues bien, lo primero que debes saber es que sigo un enfoque cognitivo-conductual.

Seguro que alguna vez habrás oído hablar del psicoanálisis y tal vez también de la terapia sistémica, humanista, Gestalt, etc. Y es que en psicología existen diferentes corrientes que tratan explicar la mente y el comportamiento humano. Cada una se apoya en unos principios y se diferencian, entre otras cosas, en los métodos de investigación. Además las técnicas que se utilicen y la duración de los tratamientos estará también en función del enfoque del psicólogo.

Y ¿por qué habiendo tantas yo sigo la corriente cognitivo-conductual? Porque es la que mayor eficacia científica ha demostrado. Los tratamientos que se aplican desde este enfoque han sido avalados por numerosos estudios como los más efectivos. Además, desde esta forma de trabajo se interviene tanto en la conducta como en el pensamiento. Entiende que la forma de actuar (conducta) y de pensar (cognición) están íntimamente relacionadas. Sin embargo, lo que considero más importante de este enfoque es que se centra en el “ahora”. Pone en el foco en las dificultades de la persona en el momento presente y, pese a indagar en la historia previa, el objetivo es mejorar sus condiciones actuales.

Y ahora que ya conoces mi enfoque de trabajo te explico cómo se desarrolla la terapia:

Evaluación. En esta primera fase recopilaré los datos necesarios para entender qué ocurre, cuáles son tus dificultades, los recursos con los que cuentas, cómo es tu entorno y toda la información relevante. Este proceso durará unas 2 o 3 sesiones. Es importante que desde el principio te sientas cómodo conmigo. Con ello no quiero decir que te debas sentir conmigo como con tus amigos, pero sí que entiendas que estoy para ti. Mi trabajo durante esta fase consiste en comprender cuál es tu situación y cómo la vives TÚ. Sin embargo, tú también vas a tener que trabajar en esta primera fase. Debes entender que el responsable y beneficiario último de la mejora eres tú, por ello deberás realizar algunas tareas desde las primeras semanas.

Diagnóstico y devolución de la información. Tras analizar toda la información obtenida y organizarla adecuadamente te presentaré una explicación a lo que está sucediendo. Definir el problema nos permitirá entender qué factores han favorecido su aparición y están haciendo que se mantenga en el tiempo. Pactaremos conjuntamente unos objetivos y te explicaré cómo vamos proceder a hacer para lograrlos. Todo esto se lleva a cabo en una única sesión.

Tratamiento. Ésta es la fase central de la terapia. Ya sabemos qué ocurre y qué quieres conseguir, por lo que estamos en disposición de planificar el tratamiento. Debes saber que la duración del tratamiento va a depender del problema u objetivo a alcanzar (no es lo mismo tratar una adicción que un problema para hablar en público), de tu implicación en el proceso y motivación para el cambio. Utilizando técnicas específicas para cada problema te ayudaré a desarrollar las habilidades y herramientas necesarias. Además, ampliarás tu conocimiento sobre las consecuencias de ciertas formas de pensamiento y comportamiento, lo que te permitirá modificarlos para lograr los objetivos. Pero como siempre que nos disponemos a aprender algo nuevo el factor determinante va a ser la práctica. Aplicar lo aprendido en consulta a tu vida diaria será imprescindible para que todo este proceso tenga sentido.

Seguimiento. Conforme vayas avanzando y superando dificultades nuestras sesiones se irán espaciando en el tiempo. El objetivo ahora es que continúes practicando lo aprendido. Por tanto mi función en esta fase será la de supervisar que todo continúe correctamente. Así pues, si no surgen nuevos problemas, pasaremos de las sesiones semanales a una cada quince días, un mes, tres meses… Y al final ya no será necesario que vuelvas a consulta. Pese a que esta fase puede parecerte prescindible es importante que el proceso terapéutico se cierre correctamente. Sólo así evitaremos recaídas y los beneficios de la terapia se extenderán a otros ámbitos de tu vida.

 

Ahora que ya sabes cómo trabajo, ¿a qué estás esperando para empezar a sentirte bien?